México resalta uno de sus mayores capitales culturales, su gastronomía cada 16 de noviembre y en ese marco, Big Cola, la bebida emblemática de AJEMEX, se integra como un acompañante habitual de los platillos que distinguen la cocina nacional.
Aporte a una tradición reconocida por la UNESCO
La cocina mexicana, inscrita como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, se caracteriza por su riqueza histórica y su constante reinvención.
En este escenario, la bebida carbonatada de AJE ha logrado consolidarse como una bebida accesible y reconocible, presente en diversas mesas del país.
Puntos clave:
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Acompaña desde antojitos clásicos hasta propuestas culinarias contemporáneas.
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Ofrece presentaciones pensadas para momentos familiares o reuniones casuales.
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Mantiene su principio de ofrecer “más por menos” sin disminuir calidad.
Una bebida integrada al ritual culinario
En una gastronomía donde predominan sabores intensos y contrastes marcados, Big Cola complementa recetas como el mole, la cochinita pibil o la comida corrida, aportando frescura mediante su textura burbujeante.
Big Cola, compromiso con el consumidor mexicano
AJEMEX enfatiza una producción responsable e innovación constante en empaques.
Desde botellas de 3.3 litros hasta formatos personales, Big Cola busca acompañar la cotidianidad y las celebraciones nacionales, reforzando su lugar en el consumo familiar.







