México espera unos 5 millones de turistas para el Mundial de Futbol y esta concentración masiva de personas plantea desafíos en materia de salud. Las autoridades deben garantizar a todos los visitantes, tanto nacionales como extranjeros, el acceso a servicios médicos e insumos, lo que pondrá a prueba la operación del Sistema Nacional de Salud.
El reto es más grande porque esta Copa FIFA se llevará a cabo en medio de tres brotes internacionales de enfermedades: sarampión, ébola y hantavirus.
Aunque el riesgo de transmisión global de las últimas dos enfermedades es bajo, el aumento de la movilidad internacional incrementa la probabilidad de casos importados.
Para proteger a sus poblaciones y a los visitantes extranjeros durante el evento deportivo, México, Estados Unidos y Canadá acordaron medidas de salud conjuntas.
La Secretaría de Salud mexicana diseñó, además, un Plan General para la Seguridad Sanitaria, en el que incluyó la participación de los hospitales privados, donde acuden muchos extranjeros con algún problema de salud.
Vigilancia
Especialistas en epidemiología e infectología consideran que, a 14 días del partido inaugural, México está preparado para responder al riesgo de brotes infecciosos.
Sin embargo, advierten que los retos no se limitan a los días del Mundial. Una vez que termine la Copa de la FIFA, el sistema de salud deberá mantenerse alerta de las personas que regresen a México, porque pueden llegar con enfermedades adquiridas en sus destinos de viaje.
Hace unos meses, la principal preocupación de cara al Mundial era el brote de sarampión registrado en los tres países sede: México, Estados Unidos y Canadá.
Fuente: Expansión







