Tras varios días de búsqueda y seguimiento, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) rescató un lobo marino. El ejemplar se encontraba en condiciones de riesgo en el puerto de San Carlos, Sonora.
El suceso fue reportado por habitantes de la zona y usuarios en redes sociales.
El caso cobró relevancia luego de la difusión de un video. Ahí se observaba al ejemplar atrapado en una red de enmalle. Tenía visibles heridas en el cuello provocadas por las cuerdas, además de un aparente deterioro en su estado físico.
El material fue grabado en el área conocida como el Arco de la Lágrima, dentro de la zona portuaria. Eso generó una ola de llamados ciudadanos para que las autoridades ambientales intervinieran de manera urgente.
Caso viral
Ante la viralización del caso, la titular de Profepa, Mariana Boy Tamborrell, recibió la alerta e inició la coordinación de acciones para atender la situación del mamífero marino. En conjunto con el Centro de Rescate, Rehabilitación e Investigación de Fauna Silvestre A.C., se organizó un operativo especializado para localizar al ejemplar y liberarlo de la red que ponía en peligro su vida.
De acuerdo con el centro de rescate, desde tempranas horas se realizaron recorridos en la última ubicación conocida del lobo marino; sin embargo, las labores se complicaron debido al comportamiento natural de la especie. Los lobos marinos suelen desplazarse constantemente y se sumergen al percibir la presencia humana, lo que dificultó su localización durante varios días.
Fuente: Infobae







