La demanda de vivienda en México y a nivel global sigue en ascenso, pero la oferta de casas o departamentos a precios accesibles es cada vez menor. Ante este escenario, el especialista en construcción y vivienda, José Reynoso González, señaló que la economía circular puede convertirse en una alternativa para abordar este problema.
“En los últimos 10 años, el número de viviendas desocupadas o abandonadas en 15 países de Latinoamérica incrementó entre 10.7% y 14.5%. Esto equivale a 12.5 millones de hogares, de acuerdo con cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal)”, explicó el especialista.
Según su análisis, Reynoso González considera que reutilizar y rehabilitar viviendas abandonadas es más barato que construir desde cero. Además, la entrega de estos inmuebles resulta más eficiente.
“La transición a una economía circular ofrece un marco sólido para abordar de manera sostenible y equitativa la crisis mundial de la vivienda”, asegura.
La idea de la economía circular de la vivienda no es nueva. Desde 2005, expertos en la materia han discutido su viabilidad e implementación. En ese año, los asistentes al Foro de Ministros y Autoridades Máximas de la Vivienda y el Urbanismo de América Latina y el Caribe (MINURVI) en Barbados advirtieron que “el desarrollo sostenible de nuestros asentamientos exige una planeación y una gestión que favorezcan la rehabilitación del suelo”.
Sin embargo, estas medidas aún no han llegado y, por el contrario, la construcción de vivienda sigue en ascenso, a pesar de que cada vez menos personas pueden adquirir una casa propia.
Vivienda circular con más pros que contras
Otro de los beneficios, señala José Reynoso González, radica en el impacto ambiental.
“La economía circular de vivienda se basa en la noción de las seis R: reducir, reutilizar, reciclar, rediseñar, remanufacturar y recuperar. En ese sentido, su objetivo principal es disminuir drásticamente la necesidad de nuevas materias primas, lo que hará que la vivienda sea ambientalmente sostenible y rentable a largo plazo”, explicó.
De acuerdo con estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), este sector consume el 32% de la energía mundial y contribuye con el 34% de las emisiones de gases de efecto invernadero.
No obstante, los proyectos inmobiliarios siguen siendo escasos y se concentran en comunidades marginadas o de difícil acceso. Por ello, el especialista en construcción y vivienda, José Reynoso González, resalta la importancia de adoptar este modelo de producción de vivienda a gran escala.







