Un tribunal de Corea del Sur condenó este jueves a cadena perpetua al expresidente Yoon Suk-yeol. Lo halló culpable de insurrección por su imposición fallida de la ley marcial a finales de 2024.
Eso desató una de las crisis institucionales más profundas en la historia democrática del país asiático.
En la audiencia presidida por el juez Jee Kui-youn, el Tribunal del Distrito Central de Seúl calificó de «insurrección» la implementación de la ley marcial por Yoon. Trató de paralizar la Asamblea Nacional al enviar al Ejército y fuerzas antidisturbios al Parlamento tras el decreto.
Esa corte consideró que lo que terminó siendo un estado de excepción de apenas unas seis horas tenía el propósito de «subvertir la Constitución».
Eso, al obstruir las instituciones constitucionales y socavar los valores democráticos fundamentales. La corte no sentenció a Yoon con la pena de muerte que había solicitado la Fiscalía del país asiático, donde hay una moratoria de facto sobre esta pena.
Además de Yoon, el exministro de Defensa, Kim Yong-hyun, fue sentenciado hoy también a 30 años de prisión.
Las condenas de este jueves se suman a las pasadas contra el ex primer ministro Han Duck-soo, a 23 años de cárcel.
También las del exministro del Interior Lee Sang-min, a 7, por su papel en la implementación estado de excepción.
El encarcelado Yoon declaró la ley marcial en la noche del 3 de diciembre de 2024, un decreto bloqueado por el Parlamento unas horas después. El exmandatario fue destituido en abril del año pasado por el Tribunal Constitucional, al considerar que no había indicios de una situación de emergencia que justificara el decreto.
Fuente: DW







