La alegría de los nuevos clasificados a la Copa del Mundo 2026, Irak y República Democrática del Congo, contrasta con el sueño roto de los bolivianos, que han completado 32 años de ausencia en los Mundiales, y de los jamaiquinos, cuya espera se ha prolongado desde Francia 1998. Tras una larguísima clasificatoria, ambos se quedaron a las puertas.
Lamento boliviano
La afición boliviana asumió con resignación la derrota 2-1 ante Irak que dejó a la Verde fuera de la Copa Mundial de la FIFA 2026, pero con gratitud al equipo que vendió cara la derrota y revivió su ilusión futbolera. «Nos sentimos tristes al ver que Bolivia ha perdido, pero (el equipo) ha dado todo», dijo a AFP en la Paz Lucía Quispe, empresaria aymara de 42 años.
La final del repechaje B entre Irak y Bolivia, último partido clasificatorio para el Mundial, levantó gran expectación. En la reventa los boletos alcanzaron precios hasta 1.100 dólares, cuando su costo original era de unos 16. El estadio de Monterrey acogió a unos 49.000 espectadores, entre ellos unos 3.000 aficionados de La Verde.
Irak, el último pasajero
Desde temprano, Bolivia encontró un escenario adverso con un Irak impetuoso que se puso en ventaja 1-0 con gol de Ali Alhamadi al minuto 10. Como ante Surinam, nuevamente Bolivia obtuvo réditos remando contra la corriente al 38′, con Moisés Paniagua, el atacante de 18 años, ahora como titular, que marcó el empate 1-1, tal como lo hizo el jueves ante Surinam entrando de cambio.
Sin embargo, en una distracción tras un centro a media altura, Aymen Hussein, al 53′, marcó el 2-1 que dio a los iraquíes el pase a su segundo Mundial, luego de su primera presentación en México 1986. Irak, el último pasajero que se sube al Mundial, estará en el Grupo I con Francia, Senegal y Noruega, uno de los cuadros que se anticipan más difíciles.
Fuente: DW






