La temporada decembrina significa para algunas personas un periodo de depresión conocido como Trastorno Afectivo Estacional (TAE).
Angélica Juárez Loya, coordinadora del área de Psicología Clínica y de la Salud de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, explicó cómo los cambios ambientales y las presiones sociales de fin de año pueden detonar este trastorno.
El TAE es conocido también como depresión invernal. En el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5-TR) se identifica como un trastorno depresivo mayor con patrón estacional.
Angélica Juárez Loya, advirtió que, definitivamente el mes de diciembre representa para algunos un periodo de tensión emocional y malestar psicológico.
Cambios de ánimo
Este fenómeno, explicó, combina factores sociales vinculados a las fiestas y cierre del año. Además de los cambios ambientales como la disminución de luz que influyen en la generación de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo.
En este sentido, expuso, los cambios ambientales alteran la serotonina y la dopamina, y estos pueden aumentar el riesgo de tener síntomas depresivos.
No obstante, la psicóloga precisó que el cuadro depresivo puede presentarse en cualquier momento del año y haber casos que se agudiza en las fiestas decembrinas.
Aunque las estadísticas disponibles del TAE son de nuestro país vecino Estados Unidos, la universitaria planteó que algunas condiciones pueden ser similares a la experiencia festiva decembrina que se vive en el hemisferio norte del planeta.
Pero el tema de la luz, la nieve y el frío son factores que no se pueden equiparar en todas las regiones.







