El CEO de Corporativo Kosmos, Jack Landsmanas, considera que la Inteligencia Artificial (IA) se perfila como una aliada estratégica para combatir el desperdicio de alimentos, al permitir que empresas del sector alimentario mejoren la planeación, optimicen sus operaciones y aprovechen mejor los recursos disponibles.
La tecnología cambia la gestión de alimentos
El directivo sostiene que las herramientas basadas en IA ya ofrecen soluciones capaces de analizar grandes volúmenes de información para anticipar la demanda, ajustar los niveles de producción y fortalecer la logística en diferentes etapas de la cadena de suministro.
Desde su perspectiva, la innovación tecnológica debe traducirse en beneficios que combinen eficiencia operativa con responsabilidad ambiental, favoreciendo modelos de producción y distribución más sostenibles para la industria alimentaria.
Un reto global que exige innovación
La magnitud del problema explica el creciente interés por estas soluciones.
De acuerdo con el Índice de Desperdicio de Alimentos de Naciones Unidas, más de mil millones de toneladas de alimentos se desperdician cada año en el mundo. Si además se consideran las pérdidas ocurridas desde la producción primaria hasta la distribución, cerca del 40% de los alimentos cultivados nunca llega a consumirse.
Frente a este escenario, Jack Landsmanas explica que los algoritmos especializados permiten procesar variables como hábitos de compra, condiciones climáticas, temporadas de consumo y rotación de inventarios, generando información que facilita una toma de decisiones más precisa.
IA también mejora la calidad y conservación
En tanto, uno de los desarrollos con mayor impacto se encuentra en los sistemas de visión artificial, capaces de evaluar frutas, verduras y otros alimentos considerando parámetros relacionados con su estado de conservación y calidad, más allá de su apariencia.
Especialistas señalan que esta tecnología evita que productos aptos para el consumo sean descartados únicamente por criterios estéticos, contribuyendo a reducir pérdidas innecesarias.
A ello se suman plataformas inteligentes que ya funcionan en distintos mercados de América Latina para monitorear inventarios e identificar mercancía próxima a vencer.
Mediante alertas automatizadas, tiendas y centros de distribución pueden aplicar promociones, redistribuir productos o canalizar excedentes antes de que se conviertan en residuos.
«La tendencia apunta a una integración cada vez mayor de la IA en toda la cadena alimentaria», afirma Jack Landsmanas.
Mientras que, para Corporativo Kosmos, la transformación digital representa una oportunidad para construir sistemas alimentarios más eficientes, resilientes y responsables, donde cada alimento tenga mayores posibilidades de cumplir su propósito social y nutricional.







