A semanas del inicio del Mundial, los hoteles de Estados Unidos quedaron enfrentados con la AHLA (Asociación Americana de Hoteles y Alojamientos) y la FIFA, luego de que la principal entidad hotelera del país advirtiera que las reservas están muy por debajo de lo previsto en casi todas las ciudades anfitrionas, una situación que, según sostuvo, pone en duda el impacto turístico y económico proyectado para el torneo.
A poco más de tres semanas del partido inaugural, la AHLA advirtió que la menor llegada de aficionados internacionales “amenaza el impacto económico general”, según su informe, y remarcó que esa situación contrasta con la afirmación de la FIFA de que ya se vendieron más de cinco millones de entradas.
La preocupación del sector se concentra en un dato que la AHLA considera clave: según la entidad, hasta el 70% de las habitaciones que la FIFA había reservado en Boston, Dallas, Los Ángeles, Filadelfia y Seattle fueron canceladas. Para la asociación, esas reservas masivas distorsionaron la percepción real de la demanda y condicionaron la planificación comercial de los hoteles, al influir en las previsiones de ingresos, la contratación de personal y los preparativos para el torneo.
La AHLA, que representa a más de 32.000 establecimientos y a más del 80% de los hoteles franquiciados de Estados Unidos, atribuyó parte del problema a la política de alojamiento de la FIFA. Según la entidad, el organismo rector del fútbol reservó un volumen excesivo de habitaciones para su propio uso, una estrategia que, a su juicio, “creó una demanda artificial”.
Fuente: Infobae







