La creciente demanda de agua en las ciudades ha obligado a replantear la forma en que se administra la infraestructura hidráulica. En Nuevo León, uno de los principales problemas que enfrentan las autoridades es la pérdida de agua dentro de la red de distribución, fenómeno conocido como “Agua No Contabilizada”.
Actualmente, más del 40 % del agua que ingresa al sistema metropolitano presenta pérdidas derivadas de fugas, deterioro de tuberías o deficiencias de monitoreo. Para enfrentar este reto, Agua y Drenaje de Monterrey y el Fondo Ambiental Metropolitano de Monterrey (FAMM) consolidaron una alianza orientada a modernizar sectores clave de la red hidráulica.
El convenio, firmado por Eduardo Ortegón Williamson y Rodrigo Crespo Elizondo, forma parte del programa “Reconectando con el Agua”, considerado una de las primeras iniciativas en México enfocadas específicamente en recuperar agua mediante colaboración público-privada.
Tecnología para reducir pérdidas de agua
La estrategia contempla acciones en macrosectores prioritarios como MS25 Félix U. Gómez, M570 Centro San Nicolás y MS109 Magnolias. En estas zonas se instalarán equipos especializados para monitoreo hidráulico, automatización y detección de fugas en tiempo real.
Eduardo Ortegón Williamson explicó que la implementación de sensores, válvulas inteligentes y sistemas digitales permitirá mejorar la eficiencia operativa y disminuir considerablemente las pérdidas de agua en la red. Además, señaló que el uso de información en tiempo real facilitará una toma de decisiones más rápida y precisa para atender fallas dentro del sistema de distribución.
Las estimaciones preliminares indican que algunos sectores podrían reducir hasta en 35 % el nivel de Agua No Contabilizada. Esto permitiría recuperar alrededor de 3.5 millones de metros cúbicos anuales, equivalentes a varios días de consumo para la zona metropolitana de Monterrey.
Un modelo de colaboración para el futuro hídrico
El proyecto también destaca por integrar esfuerzos de distintos sectores. Además de Agua y Drenaje y el FAMM, participan empresas como Arca Continental y Fundación FEMSA, junto con recursos derivados de compensaciones ambientales estatales.
Para Eduardo Ortegón Williamson, este modelo de cooperación representa una oportunidad para construir una gestión hídrica más eficiente y sostenible. El funcionario destacó que la coordinación entre autoridades, iniciativa privada y sociedad civil será fundamental para enfrentar los desafíos de abastecimiento en el largo plazo.
El convenio contempla además la creación de un Comité Técnico encargado de supervisar avances, analizar resultados y fortalecer la coordinación institucional. A la par, se impulsarán campañas de difusión y sensibilización para promover el uso responsable del agua entre ciudadanos y empresas, consolidando una visión de corresponsabilidad hídrica para Nuevo León.
También te puede interesar: El sabor del Mundial: ¿Cómo se prepara la industria alimentaria para el gran evento?







