¿Qué nos dicen las cocinas abiertas, como la de Green Rhino?

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¿Qué nos dicen las cocinas abiertas, como la de Green Rhino?

Existen teorías que dicen que los edificios actúan como una especie de “manifestación física” de la identidad de quienes los habitan u ocupan. Es decir, la arquitectura y el diseño de un lugar nos habla, aunque no le prestemos atención. Un ejemplo es Green Rhino. Al entrar a esta panadería, ubicada en la Roma, descubres algo sobre quiénes son en menos de diez segundos. No por los panes en el aparador o los stickers por todo el lugar, aunque esto también nos dice algo, sino porque puedes ver el espacio de trabajo desde que cruzas la puerta. Esto no es accidental.

Como muchos restaurantes y panaderías, Green Rhino se une al movimiento de dejar el espacio de cocina abierto para que los comensales puedan ver cómo se preparan las especialidades del lugar. En este caso, los panes.

Esto no es nuevo en el mundo de la gastronomía, ni es nuevo para Richard Hart –co-fundador de Green Rhino, quién ha hecho todos sus establecimientos como espacio abierto. Esto permite que “no haya secretos”, como lo menciona Hart.

Espacios como lenguaje

Existe toda una filosofía en la arquitectura contemporánea que dice que los espacios no son neutrales: su diseño comunica valores, jerarquías, e incluso visiones del mundo. La manera en que se organiza el espacio influye en cómo las personas se comportan, interactúan y perciben a quienes lo habitan.

Podemos ver a esta filosofía materializarse en lugares como Green Rhino. La manera en la que está construida esta panadería, con su enorme cocina abierta y la manera que el cliente todo el tiempo puede observar a los panaderos trabajar, no es una coincidencia.

La relación entre espacios abiertos y valores como transparencia, apertura o colaboración es especialmente importante en la arquitectura contemporánea. Green Rhino cumple con estos principios desde el estilo de su espacio hasta la filosofía con la que trabajan sus empleados.

Detrás de las apariencias

El branding de Green Rhino fue diseñado por el artista y músico Jorge Alderete, miembro de la banda de culto de punk cumbia de la Ciudad de México, Sonido Gallo Negro. Es por eso que cuando entras, se siente algo profundamente mexicano, a pesar de que el estilo no se parece a nada que hayas visto antes. Un mexicano sabe que México no suele ser minimalista.

Al mismo tiempo, como un toque personal y único, es la colección de calcomanías de Richard Hart, fundador y panadero de Green Rhino, la que adorna los equipos. Estas calcomanías fueron recolectadas a lo largo de años de viajes por el mundo y por México, con esta visión en mente. El espacio está diseñado por Richard para invitar a cada cliente al mundo de Green Rhino.

Cuando el espacio y la filosofía coinciden

La cocina abierta de Green Rhino no es un recurso decorativo o por mero espectáculo; este desea comunicar que aquí no hay jerarquías. La apertura y el vidrio comunican, literalmente, que no hay nada que ocultar.

Muchas veces vemos un negocio o proyecto que desea ser percibido como “cool”, pero tras bambalinas eso está lejos de la realidad. Pero en esta panadería podemos ver directamente que el equipo de trabajo no finge ni oculta nada. En la  propuesta de Green Rhino vemos su filosofía de primera mano: transparencia, camaradería y respeto. Y eso no se ve en todos lados.

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