Durante décadas, ir a Sanborns fue mucho más que salir a comer o comprar una revista: era parte de la vida cotidiana de varias generaciones de mexicanos. Entre vitrinas con dulces, libreros, café con leche y los clásicos molletes, muchas sucursales se convirtieron en auténticos puntos de encuentro en centros comerciales y avenidas emblemáticas.
Por eso, cuando una de sus sedes más reconocidas —el Sanborns de Galería Plaza de las Estrellas, en la Ciudad de México— bajó la cortina definitivamente, la noticia provocó nostalgia entre clientes habituales y encendió conversaciones sobre la transformación del retail tradicional en México.
Un cierre que despertó nostalgia entre los clientes
La sucursal de Sanborns ubicada en Galería Plaza de las Estrellas, en la Ciudad de México, cerró definitivamente sus puertas, poniendo fin a una etapa para uno de los restaurantes-tienda más reconocidos del lugar. La noticia comenzó a circular en redes sociales cuando visitantes compartieron imágenes de la cortina metálica cerrada y un mensaje de despedida colocado por empleados del establecimiento agradeciendo a los clientes por los años compartidos.
El cierre generó reacciones de sorpresa y nostalgia entre quienes durante años acudieron a ese espacio para desayunar, comprar libros o simplemente pasar el tiempo. Para muchos visitantes, el Sanborns del centro comercial era un punto de reunión familiar o una parada obligada después del cine o las compras.
Sanborns, una marca histórica del retail mexicano
La historia de Sanborns se remonta a 1903, cuando los hermanos estadounidenses Walter y Frank Sanborn abrieron en la Ciudad de México una farmacia con fuente de sodas que ofrecía productos importados y alimentos poco comunes para la época. Con el tiempo, el concepto evolucionó hasta convertirse en una mezcla de restaurante, tienda departamental y librería.
Fuente: emprendedor.com







