El sarampión es una enfermedad viral extremadamente contagiosa causada por el Morbillivirus, que antes de la vacunación masiva era causa habitual de epidemias infantiles con alta mortalidad.
Gracias a la introducción de vacunas seguras y eficaces, muchas regiones del mundo lograron controlar e incluso eliminar la transmisión endémica del virus. Sin embargo, la disminución en las coberturas de vacunación ha permitido que vuelva a circular intensamente en varias partes del mundo y de la región de las Américas.
En noviembre de 2025, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) confirmó que dicha zona perdió el estatus de eliminación de sarampión debido a una transmisión sostenida del virus en países como Canadá y la continua presencia de brotes en Estados Unidos y México.
A nivel internacional, la Organización Mundial de la Salud ha reportado un notable resurgimiento de los casos en múltiples regiones, impulsado por la reducción de coberturas vacunales y la reintroducción del virus a través de viajes internacionales.
Hay más de 108 mil casos confirmados de sarampión en todo el mundo en múltiples regiones, con circulación continua en África, Europa y el Mediterráneo Oriental. Estas cifras significan un repunte importante respecto a años anteriores, reflejando brechas persistentes en inmunización y vigilancia epidemiológica.
México
México figura entre los países con mayor número de casos en la región, junto con Canadá y Estados Unidos. Desde febrero de 2025, nuestra nación ha enfrentado un brote significativo de sarampión que continúa extendiéndose, pues se han reportado varios miles de casos confirmados desde el inicio del brote en 2025. En los primeros meses de 2025, se confirmaron 421 en varias entidades, incluyendo Chihuahua, Campeche, Oaxaca, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Zacatecas.
En sus reportes epidemiológicos y periódicos, la Secretaría de Salud muestra la expansión geográfica del virus a lo largo de las 32 entidades federativas, con múltiples municipios afectados, lo que evidencia una transmisión comunitaria persistente.
La OPS ha señalado que más del 80 % de los casos en las Américas corresponden a personas sin vacuna o con estado de vacunación desconocido, y resalta la importancia de alcanzar coberturas ≥95 % para interrumpir la transmisión.







