La selección argentina venció por 2-0 a Austria para sellar su clasificación a los 16avos de final del Mundial 2026.
El astro rosarino se redimió de un penal malogrado en el arranque.
Convirtió los dos goles del triunfo sudamericano para alcanzar los seis puntos en el Grupo J. El combinado albiceleste bajará el telón en la primera fase de la Copa del Mundo contra Jordania el próximo sábado 27 de junio a las 23:00 (hora argentina). Los dirigidos por Ralf Rangnick harán lo propio con Argelia.
El equipo conducido por Lionel Scaloni tuvo la chance de ponerse en ventaja en el arranque del partido al encontrarse con un penal a favor tras una falta sobre Lautaro Martínez, la cual fue convalidada por la intervención del VAR. Messi fue el encargado de ejecutar el disparo, pero falló su remate sobre el palo izquierdo del arquero.
Esto cortó con el buen arranque de los sudamericanos y los europeos lograron controlar el trámite del encuentro a partir de la tenencia del balón en varios lapsos del juego.
Argentina sufrió cada vez que Austria le manejó la pelota y tuvo problemas para romper la intensa presión en la mitad de la cancha de su rival. Esto repercutió en una Selección con dificultades para generar asociaciones de pases y un mediocampo que no fluyó.
No obstante, el elenco dirigido por Ralf Rangnick mostró ciertas falencias en la faceta defensiva ante buenas triangulaciones de la ofensiva albiceleste —y las irrupciones de Enzo Fernández desde atrás—.
El punto de inflexión llegó a los 38. Luego de varios minutos en los que Argentina logró controlar la posesión de la pelota, Facundo Medina lanzó un centro rasante desde la izquierda para la llegada de Messi en el punto de penal.
Sacó un remate de primera para colocarla sobre la base del palo derecho del arquero Alexander Schlager.
Con esta conversión, la Pulga superó a Miroslav Klose (16) y se asentó como el máximo goleador de toda la historia de los Mundiales en soledad.
Argentina se quedó con un triunfo muy trabajado sobre Austria
Austria saltó al complemento con la misma voracidad en la presión. A diferencia de la primera etapa, predominaron las interrupciones, algo que supo exprimir Argentina para marcar la tónica en el desarrollo. Ambos se repartieron el dominio de la posesión de la pelota y, salvo algunas arremetidas esporádicas como un rito libre de Marcel Sabitzer que atajó Emiliano Martínez y un remate rasante de Messi que sacó Alexander Schlager, no hubo importantes situaciones de peligro. Cristian Cuti Romero generó preocupación en el cuerpo técnico liderado por Scaloni al ser reemplazado por una molestia en su rodilla derecha.






