Ciudad de México 3 de septiembre._ Son actos primitivos bloquear al presidente.
Obstruirle el paso al primer mandatario evidencia un retorno a la utilización de recursos primitivos de confrontación que, en efecto, reflejan tosquedad, rudeza y simplicidad.
Es decir, primitivismo.
Es que se trata del presidente, pues. Invadir su espacio vital; no dejar pasar; hacer valla, montón, alharaca, bulla; asustar, apabullar, chantajear.
Todo ello revela una renuncia a las estrategias derivadas de la razón y la inteligencia y remite al primitivismo.
O sea, a las formas menos elaboradas para resolver problemas y enfrentar conflictos que se dirimen en esa dimensión del entramado gubernamental.
Las protestas públicas son válidas y deseables cuando persiguen fines legítimos.
El mismo Andrés Manuel López Obrador las promovió y practicó, de ahí que de inmediato surja la necesidad de una comparación entre ambos procederes.
En el caso de AMLO, nunca le obstruyó el paso al presidente en turno.
No recurrió a esa operación tan elemental como extrema (una paradoja), pues habría significado personalizar su lucha centrándola en una sola figura, la del primer mandatario, finalmente coyuntural o secundaria en el contexto de la fuerza que significaba el prianismo y su cofradía de poderes fácticos, y en virtud de la tarea de fondo, estuctural, de la lucha que enarboló por mucho tiempo.
Confrontar físicamente al presidente habría significado trivializar su movimiento.
Opinión: Beatriz Aldaco
¿Qué ocurre cuando los estudiantes tienen la oportunidad de convertir sus preguntas en proyectos concretos?…
Eclipse parcial de Luna del 27 de agosto será visible desde los 32 estados de…
La Tormenta Tropical Cristobal se formó durante la mañana de este miércoles 12 de agosto…
Un eclipse solar sumió este miércoles en la oscuridad desde los confines del Ártico ruso…
Agosto se convierte en el mes más galáctico del año para Logrand Entertainment Group. Con…
El dinamismo económico que experimenta el norte de México plantea un reto fundamental para las…