Ciudad de México, 24 de Ago.- Aún no tengo la dicha de ser madre, sin embargo espero algún día tener la fortuna de serlo y desde ahora ya tengo algunas preguntas que revolotean en mi mente respecto a la formación de mis hij@s. Una de ellas es: ¿qué tipo de educación deberé brindarles para ser profesionistas competitivos, capaces de enfrentar los desafíos de este siglo, pero sobretodo para ser personas sensibles y ciudadanos ejemplares?
Aún no sé la respuesta, ni sé a qué escuela acudirán, pero lo que sí tengo claro es mi deseo profundo de llevarlos a conocer sus talentos y pasiones, de fomentar su curiosidad e inquietud para resolver problemas; de desarrollar su creatividad y promover su interés por emprender sin temor al error, porque estoy convencida que los fracasos y la capacidad para sobreponerse a ellos, constituyen los cimientos del éxito.
También pretendo que desarrollen sus habilidades comunicacionales para expresarse con seguridad, pasión y poder, y así cautivar a los demás sobre sus sueños e ideas. Otro aspecto indispensable en nuestros tiempos es el dominio de las tecnologías de la información y de la programación, que configuran el lenguaje del presente y el futuro.
En medio de mis anhelos por brindarles a mis hij@s una educación integral y de vanguardia, en nuestro país estamos inmersos en un conflicto por la Reforma Educativa que no cesa y que mantiene en suspenso la posibilidad de transitar, cuanto antes, hacia un nuevo sistema de enseñanza y aprendizaje que contenga algunos de estos componentes.
Mientras esto ocurre, la semana pasada tuve el placer de conocer a Marco Velázquez, un emprendedor de 22 años, originario del Estado de México, quien fundó Dekids, un programa dirigido a niños y niñas entre 10 y 14 años para que aprendan a crear tecnología bajo un modelo de negocios, a partir de sus sueños e ideas.
De acuerdo con la información en su sitio www.dekids.com.mx, el objetivo es “desarrollar en los niños habilidades tecnológicas de programación, así como de emprendimiento, que les permitan materializar ideas innovadoras mediante el desarrollo de proyectos de impacto social e individual con la finalidad de mejorar su contexto, así como generar fuentes de ingreso, volviendo a los niños agentes activos y propositivos con plena consciencia de su responsabilidad y oportunidades frente al futuro”.
A través de este programa, se busca que l@s niñ@s rompan sus miedos y se atrevan a equivocarse para tener mayor seguridad y experiencia. Adicionalmente, reciben orientación para presentar un pitch exitoso, que consiste en la presentación que todo emprendedor realiza sobre su proyecto frente a comités de incubadoras o potenciales socios e inversionistas.
Pero, ¿de dónde surgió esta grandiosa idea? Su fundador, Marco Velázquez, me compartió que todo se originó a partir de una pregunta clave: ¿Por qué no hay más Steve Jobs (fundador de Apple), Mark Zuckerberg (fundador de Facebook) o Bill Gates (Cofundador de Microsoft) en México? En buena medida el éxito de estas figuras, se debe a que desde niños empezaron a trabajar en sus intereses y pasiones, y en que desafiaron el sistema educativo tradicional y buscaron generar un impacto en el mundo.
Después de conocer Dekids quedé absolutamente fascinada. Por fin encontré una opción de formación innovadora que no sólo me gustaría que mis hij@s recibieran, sino que todas las niñas, niños y jóvenes de este país tuvieran. Es una propuesta revolucionaria que supera la teoría y se sostiene en experiencias prácticas y en un acercamiento al mundo real.
La ilusión de celebrar al amor o la amistad puede llevar a las personas a…
La emergencia de la Generación Z en el mercado laboral mexicano no solo presiona por…
La captura, el comercio ilegal y los ritos conocidos como “amarres” para el amor han…
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) presentó una denuncia penal contra quien resulte…
Diseño estratégico: redefinir función y contexto La gestión de Alfredo Gadsden al frente de Grupo…
James Van Der Beek, el actor que marcó a toda una generación como protagonista de…