Despertar México

¿Por qué arañan los gatitos cuando los acaricias?

El peludito pasa entre tus pies, se cotonea, te seduce, se sube a tus piernas, lo piensas a acariciar y de repente, te araña ¿por qué?

Primero hay que entender su pasado, su antepasado es el gato salvaje africano que era utilizado para el control de plagas. Ahora, se han convertido en nuestros michis consentidos.

De acuerdo con la ciencia, los gatos domésticos muestran una divergencia generativa relativamente reducida, es decir todavía piensan como gatos salvajes. Es por ello que muestran pocas señales de socialización.

Los humanos nos empeñamos a quererlos y esto se debe a sus rasgos estéticos infantiles (ojos y frente grandes, nariz pequeña y cara redonda).

¿Cómo amar a tu gato?

La clave es la capacidad de elegir y controlar las interacciones. Debes observar si quiere recibir cariño y en qué parte de su cuerpo.

Lo mejor es que lo acaricies cuando él quiere, o sea cuando se acerca a ti, de lo contrario huirá. Se recomienda que los cariños sean alrededor de las glándulas faciales, como la base de las orejas, bajo la barbilla y cerca de las mejillas.

Signos de disfrute del gato:

• Mantiene la cola erguida e inicia el contacto.

• Ronronea y hace algo parecido a amasar con las patas delanteras.

• Mueve suavemente la cola de lado a lado mientras la estira en el aire.

• Exhibe una postura y una expresión facial relajadas, con las orejas apuntando hacia delante.

• Te empuja con cariño si detienes las caricias, para indicar que continúes.

Signos de rechazo o tensión:

• Mueve o voltea la cabeza en tu dirección contraria.

• Se muestra pasivo (no ronronea ni busca el contacto físico).

• Parpadea de forma exagerada, sacude la cabeza o el cuerpo o se lame la nariz.

• Se asea repentina y apresuradamente durante poco tiempo.

• Se le eriza el pelo o contrae la espalda.

• Mueve o agita la cola o golpea con ella.

• Aplana las orejas y las orienta hacia los lados o hacia atrás.

• Gira bruscamente la cabeza para enfrentarte a ti o a tu mano.

• Te muerde, aparta o golpea tu mano con una pata.

Así las cosas, es discutible si los gatos pueden ser considerados unos “bebés peludos”.

A muchos les encanta que les toquen, mientras que otros, como mucho, lo soportan. En cualquier caso, es importante respetar los límites que establece el gato salvaje que llevan dentro, aunque eso suponga admirar su belleza desde lejos.

Julia Juárez

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