Despertar México

Patrulla Fronteriza encuentra a niño de 3 años caminando solo

Patrulla Fronteriza reportó al periódico The New York Times que encontró a un menor de edad en un maizal, de 3 años de edad. El cual fue abandonado después de que un grupo de migrantes huyeron cuando la policía se acercó. El niño traía escrito en sus zapatos su nombre y número de teléfono.

Este ha sido sólo un caso, de acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), cada año, alrededor de 40 mil niños y niñas que migran son repatriados desde Estados Unidos a México, de éstos, 18 mil viajan solos. Al mismo tiempo, en 2007, 5 mil 771 niños centroamericanos fueron repatriados desde México a sus países de origen.

Es una práctica  común que los niños lleven anotados sus números telefónicos. “Estos casos suelen ser angustiosos por lo pequeños que son los niños y porque normalmente están muy confundidos y atemorizados”, dijo Lindsay Toczylowski, directora ejecutiva del Immigrant Defenders Law Center, grupo en Los Ángeles que provee servicios legales a menores no acompañados.

El modo en que los niños viajan solos es porque, primero sus familias viajan hacia Estados Unidos y cuando ya están establecidos, los envían con un familiar o desconocidos. Lo que sucede es que los coyotes o personas que llevan a los dueños suelen abandonarlos en la frontera.

De acuerdo con Jorge González, agente a cargo de la estación de Brownsville y quien ha trabajado durante diecinueve años en la Patrulla Fronteriza, comentó “nos han llegado menores de 3, 4 años que son abandonados por los contrabandistas y todos los demás y que los dejan para que se las arreglen solos”.

Otro de los casos, fue una niña menor de dos años, que terminó en un grupo de desconocidos ya que la madre pidió ayuda para cargarla. Un joven de 17 años se ofreció a ayudarle pero después el grupo se dispersó y el adolescente ya no encontró a la madre. La pequeña quedó bajo custodia de la patrulla fronteriza.

Respecto al pequeño, la policía intentó comunicarse con los familiares pero no tuvieron éxito. Los policías le compraron ropa antes de que lo trasladaran al centro de procesamiento de McAllen.

La custodia de los pequeños ha sido un gran reto para la patrulla fronteriza ya que los niños no se dan a entender “Muchos de ellos se portan mal o se retraen por completo debido a la confusión y frustración de no entender qué les está pasando”, publica el periódico neoyorkino.

El agente González hace énfasis en que los familiares deben tomar en cuenta los peligros por los que atraviesan los niños. Los niños y las niñas enfrentan el riesgo de violación, explotación sexual o abuso por parte de los coyotes, así como de enfermarse gravemente, morir por el calor, el frío o la deshidratación en el terreno inhóspito y vasto de la frontera suroeste. Se desconoce cuántos casos de niños tan pequeños que viajan solos terminan en tragedia.

Julia Juárez

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