Despertar México

“Los Marucheros”, la triste realidad de los jóvenes en México

Ciudad de México, 11 Julio.- En las redes sociales se viralizó un video en donde se ven adolescentes bailando y disparando armas de alto calibre, se cree que los jóvenes fueron reclutados por el narcotráfico, en especial por la banda “Los Marucheros” que forma parte de la estructura criminal del Cártel del Noreste en Tamaulipas.

LOS SICARIOS ADOLESCENTES DEL CARTEL DEL NORTE

LOS SICARIOS ADOLESCENTES DEL CARTEL DEL NORTEEn redes sociales circula un video en donde se puede ver a varios adolescentes bailando y disparando armas de alto calibre. las imágenes revelan la cruda realidad que parte de la infancia en México: están expuestos a la violencia armada de los grandes cárteles de la droga.Los niños que aparecen en el video habrían sido reclutados por el narcotráfico, específicamente para la banda de "Los Marucheros", que a su vez, forma parte de la estructura criminal del Cártel del Noreste, en el estado de Tamaulipas."Los Marucheros" vigilan las calles y ocupan el escalafón más bajo del narcotráfico en México. Para los cárteles, su vida vale lo mismo que la sopa instantánea en sobre que consumen, a veces participan activamente y detienen a sus enemigos poniendo "ponchallantas" o incluso a balazos.Carne de cañónUn informe de 2012 daba cuenta que a la mayoría de los menores detenidos por delincuencia organizada, se les vinculaba con el cártel del Golfo y Los Zetas, y participaban en enfrentamientos con militares y policías en operativos contra el crimen organizado y el narcotráfico en varias entidades del país. En este sentido, la CIDH destaca que los niños y adolescentes "son utilizados y abusados" por las organizaciones criminales, pues los adultos los consideran "piezas prescindibles e intercambiables, el último eslabón de la cadena y por lo usual les encargan actividades de mayor riesgo para su integridad personal o de ser detenidos por la Policía".La CIDH considera que el reclutamiento de menores de edad por el crimen organizado o las pandillas se da también a partir de la dependencia a alguna droga."Muchos de los niños, niñas y adolescentes, en especial los que se dedican al narcomenudeo, son ellos mismos consumidores de drogas; la dependencia de la droga es una de las estrategias de los narcotraficantes para captar a nuevos niños y adolescentes para el microtráfico a través de su consumo y adicción", apunta la Comisión.El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) también ha llamado a proteger a los menores migrantes, cuya presencia se ha visto incrementada en las caravanas que se han registrado desdedesde octubre de 2018: del 17 de enero hasta marzo de este año, han cruzado 3.000 niños y adolescentes desde Tecun Uman, Guatemala, a Tapachula, México. "Es fundamental garantizar la protección especial para estos niños, particularmente para aquellos que viajan solos", exhorta el fondo.Otro aspecto que la Unicef destaca es que América Latina y el Caribe es la única región donde se ha registrado un aumento de las tasas de homicidio entre los adolescentes. Un informe reciente, publicado por la Redim, revela que tres niñas, niños y adolescentes son asesinados a diario en México, debido a la crisis de violencia, que solo durante el 2018 dejó más de 33.000 víctimas fatales.Con información de Actualidad, Playground e InfobaeCarne de cañónUn informe de 2012 daba cuenta que a la mayoría de los menores detenidos por delincuencia organizada, se les vinculaba con el cártel del Golfo y Los Zetas, y participaban en enfrentamientos con militares y policías en operativos contra el crimen organizado y el narcotráfico en varias entidades del país. En este sentido, la CIDH destaca que los niños y adolescentes "son utilizados y abusados" por las organizaciones criminales, pues los adultos los consideran "piezas prescindibles e intercambiables, el último eslabón de la cadena y por lo usual les encargan actividades de mayor riesgo para su integridad personal o de ser detenidos por la Policía".La CIDH considera que el reclutamiento de menores de edad por el crimen organizado o las pandillas se da también a partir de la dependencia a alguna droga."Muchos de los niños, niñas y adolescentes, en especial los que se dedican al narcomenudeo, son ellos mismos consumidores de drogas; la dependencia de la droga es una de las estrategias de los narcotraficantes para captar a nuevos niños y adolescentes para el microtráfico a través de su consumo y adicción", apunta la Comisión.El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) también ha llamado a proteger a los menores migrantes, cuya presencia se ha visto incrementada en las caravanas que se han registrado desdedesde octubre de 2018: del 17 de enero hasta marzo de este año, han cruzado 3.000 niños y adolescentes desde Tecun Uman, Guatemala, a Tapachula, México. "Es fundamental garantizar la protección especial para estos niños, particularmente para aquellos que viajan solos", exhorta el fondo.Otro aspecto que la Unicef destaca es que América Latina y el Caribe es la única región donde se ha registrado un aumento de las tasas de homicidio entre los adolescentes. Un informe reciente, publicado por la Redim, revela que tres niñas, niños y adolescentes son asesinados a diario en México, debido a la crisis de violencia, que solo durante el 2018 dejó más de 33.000 víctimas fatales.Con información de Actualidad, Playground e Infobae y Vanguardia

Posted by 3N Noticias on Thursday, July 11, 2019

En medio de violencia y droga, estos jóvenes vigilan las calles y a veces participan activamente deteniendo a los enemigos con ponchallantas o a balazos.

Para los cárteles, la vida de estos jóvenes es equivalente a la sopa instantánea que muchas veces consumen (Maruchan), insignificante, y este es uno de los ingredientes que se han visto en repetidas ocasiones en los escenarios criminales derivados de enfrentamientos violentos, ya que este es el alimento que suelen consumir y se cree que de ahí venga su apodo.

Pasan el día de pie en la calle, con los ojos bien puestos en la carretera para informar a su narcotraficante de los movimientos del enemigo y detenerlos.

Estamos hablando de adolescentes y personas jóvenes que realmente no tienen alternativas de futuro. Muchos de ellos están fuera de la escuela con dinámicas familiares muy complicadas, esencialmente sobreviven en escenarios del crimen organizado.

Señaló Juan Martín Pérez de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM)

De acuerdo a la información de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en México los niños son integrados a organizaciones criminales a partir de los 10 y 11 años de edad, o antes, para trabajar como traficantes de productos ilícitos, de personas o realizar asaltos, agresiones y secuestros.

Un informe de 2012 indicó que la mayoría de los menores detenidos por la delincuencia organizada estaba vinculada con el cártel del Golfo y Los Zetas.

Vannya Bello

Añadir comentario