Imagínate ver las grandes pinturas renacentistas y barrocas en un bar o a las diosas de la mitología griega en el metro o paseando por las vecindades.

Se da por hecho que es una obra de arte y nada más: la interacción con el espectador queda, a lo mucho, reducida a eso; sin embargo, el artista Alexey Kondakov no lo piensa así y nos lo demuestra con estás imágenes digitalizadas.