Despertar México

Esta joven monitorea Instagram para salvar a personas del suicidio

Ciudad de México, 06 Noviembre.- Ingebjørg Blindheim es una joven de 22 años de edad que está salvando vidas a través de Instagram sin que nadie le pague por eso.

No se trata de una especialista que ofrece ayuda y tampoco cuenta con capacitación en salud mental, solo tiene un sentimiento que la impulsa a actuar y ayudar a otras personas que publican en internet su desesperación.

Siento que cuando no estoy mirando el teléfono, algunas personas pueden dañarse a sí mismas y nadie las verá”.

Blindheim revisa diariamente Instagram e identifica a las personas que están por suicidarse para después alertar a la policía.

Aunque su labor ha sido buena, esto le ha dado problemas de insomnio y reconoce que estar todo el tiempo al pendiente de su teléfono enoja a su familia y amigos, sin embargo, su preocupación porque alguien pueda morir por no mantenerse vigilando es algo que le pesa mucho.

Actualmente la joven sigue alrededor de 450 cuentas privadas de Instagram, en su mayoría son de mujeres jóvenes que publican posts sobre sus sentimientos más oscuros, pero estas cuentas pertenecen a un grupo de imágenes y confesiones regidos por la regla de no revelar lo que está pasando.

La tarea Blindheim es complicada y cuando da aviso a las autoridades debe tener cuidado de no revelar nada sobre este grupo ya que puede enojar a sus miembros y por eso la expulsarían, así que debe recopilar información de un usuario anónimo como si se tratase de un detective.

La reacción de los profesionales es mixta, muchas veces le agradecen su labor y otras simplemente no le creen.

¿Por qué comenzó hacerlo?

La joven noruega sabe lo que significa compartir sentimientos por medio de internet, cuando se encontraba en la adolescencia padecía un trastorno alimenticio, así que comenzó a seguir cuentas en Twitter donde varias personas hablaban sobre la anorexia y la tendencia a autolesionarse.

Veía que recibían mucha atención de personas que los entendían y se preocupaban por ellos. Y yo quería lo mismo, porque no sentía que perteneciera a mi grupo de amigos.

Ahí fue donde se dio cuenta del lado positivo de las comunidades en internet, sobre todo porque es un lugar donde cualquier personas se puede sentir bien ante las actitudes despectivas de los profesionales o adultos.

Sin embargo, se percató que los espacios de Instagram no son seguros, ya que las personas se sienten un poco recompensadas con la cantidad de likes y atención que pueden generar por publicar imágenes negativas que fomentan las autolesiones y el suicidio.

Estas comunidades empeoran la situación, porque dan ideas sobre cómo puedes suicidarte, cómo puedes morirte de hambre o deshacerte de los alimentos, y cómo puedes ocultar tu enfermedad a las personas.

Destacó que muchas comunidades como a la que ella pertenecía se mudaron de Twitter a Instagram porque ahí es más fácil ocultar lo que publicas de las personas que no quieres que vean el contenido.

Cuando Blindheim fue hospitalizada para tratar sus problemas de salud mental, una de sus amigas que en ese entonces tenía 15 años amenazó con quitarse la vida luego de que la dieron de alta. Un día publicó una foto de las vías de un tren y Blindheim la llamó y le rogó mantenerse a salvo, lamentablemente su amiga se suicidó.

Me prometí a mi misma que después de perder a mí mejor amiga, haría todo lo posible para evitar que la gente tuviera que sentir lo que yo sentí cuando sucedió.

La joven recomienda buscar ayuda cuando este tipo de problemas comienzan a presentarse de acuerdo a la región donde vivan.

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Vannya Bello

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