Blindajes Epel, primordial en la historia del blindaje en México

Con información original de Excélsior

Ciudad de México, 14 Mayo.- La industria del blindaje automotriz, finca su historia a finales del siglo pasado en Europa, con métodos que aunque fueron arcaicos, para la época resultaron realmente efectivos.

En el caso de México, mucho antes de que empresas como Blindajes Epel lideraran el mercado, el blindaje se empleaba únicamente para fines militares en unidades tácticas.

Fue precisamente en abril pero de hace 120 años que Fredrick RIchard Simms, un ingeniero británico y uno de los fundadores de la industria del motor, fabricó el primer vehículo blindado. Se trataba de un cuatriciclo a motor de menos de 20 caballos de fuerza, con un escudo de acero alrededor de una ametralladora. Su blindaje consistía en acero de 6 milímetros de grosor.

Una de las primeras etapas del blindaje de vehículos en México, se vio a principios del siglo XX, cuando se utilizó como recurso para la protección de vehículos de combate. Entonces, el blindaje consistía en la colocación de capas metálicas de protección y adaptaciones para colocar las armas.

Fue a finales de la década de los años noventa, que la industria tuvo un gran impulso a partir de la conformación de nuevas empresas especializadas en el blindaje automotriz como es el caso de Blindajes Epel.

Desde su fundación en 1998, y posteriormente con la creación de la Asociación Mexicana del Blindaje Automotriz en el año 2000, la industria en México tomaría nuevos rumbos.

En la actualidad, el blindaje automotriz ha ampliado sus clientes potenciales a nivel mundial pues cada vez son más los ciudadanos que buscan el servicio, aún sin ostentar cargos diplomáticos.

Cómo funciona el blindaje

Blindar un auto requiere una modificación en los materiales con los que originalmente fue construido, para así hacerlo mucho más resistente. Materiales como el acero balístico, fibras y cristales con un grosor que va de los 19 a los 42 milímetros, son instalados en los vehículos.

Dentro del blindaje, existen varios niveles evaluados por normas internacionales. En México, la Norma Oficial Mexicana 142-SCFI-2000 es la encargada de fijar los parámetros necesarios para vehículos blindados y de esta forma, garantizar su efectividad.

Los niveles II y III funcionan para detener balas que son de mayor diámetro y menor velocidad, es decir, de armas cortas (cerca de 350 m/s). Niveles IV en adelante, son capaces de detener proyectiles de menor diámetro, pero de mayor velocidad y capacidad de penetración (más de 900 m/s), es decir de armas largas.

Un mayor nivel de protección de un auto blindado implicará un mayor peso del vehículo, sin embargo Blindajes Epel ha logrado hacer integraciones innovadoras a nivel mundial, que permiten la utilización de materiales mucho más resistentes al mismo tiempo que mantienen o incluso reducen el peso del automóvil de manera considerable.

“Hemos logrado a través del desarrollo e implementación de todos estos materiales y técnicas como la de termoformado, que los automóviles que trabajamos no solo sean más seguros, sino que se ha conseguido reducir su peso hasta en un 70% en soldadura, pernos y soporte del blindaje”, señala Ernesto Mizrahi, director general de Blindajes Epel.

Las oportunidades y oferta actual del blindaje automotriz en nuestro país, dista mucho de lo utilizado en sus inicios y en gran medida, se debe al trabajo constante de Blindajes Epel quienes son uno de los fabricantes más importantes a nivel América Latina.

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