Andrea Ghez gana Premio Nobel de Física; cuarta mujer en la historia

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest

Andrea Ghez se ha convertido en la cuarta mujer en la historia con un Premio Nobel de Física.

En su caso, ha compartido el premio con Reinhard Genzel, “por el descubrimiento de un objeto compacto supermasivo en el centro de nuestra galaxia“. Y también con Roger Penrose, galardonado por “descubrir que la formación de agujeros negros es una predicción sólida de la teoría general de la relatividad”.

Andrea tenía solo 4 años cuando el ser humano puso por primera vez un pie sobre la Luna. Quedó fascinada tanto por esta como por las posteriores misiones Apolo, hasta el punto de querer convertirse en la primera mujer astronauta. Esto la llevó a estudiar física en el MIT, donde no se convirtió en astronauta, pero sí en una gran astrofísica.

Su trabajo se centra principalmente en el uso de técnicas de imágenes de alta resolución espacial para estudiar las regiones de formación de estrellas y un agujero negro supermasivo , ubicado en el centro de la Vía Láctea y conocido como Sagitario A *. Desarrolla estas investigaciones junto a Genzel, con quien ha compartido el premio.

De pequeña soñaba con ser la primera astronauta. Sin embargo, apenas tenía trece años cuando Sally Ride se convirtió en la primera mujer de la NASA en viajar al espacio. Pero lo que no imaginaba es que pasaría a la historia por algo igualmente importante. Aquella niña de cuatro años tenía claro lo que quería. Deseaba que su nombre fuera recordado por haber llegado a las estrellas. En cierto modo lo ha hecho, aunque sin la necesidad de viajar hasta ellas.

El reconocimiento se les dio debido a sus descubrimientos sobre los agujeros negros. Se trata de áreas del espacio donde la gravedad es tan fuerte que ni siquiera la luz puede escapar de ella y, por así decirlo, todo se “absorbe” por ellos.

Su compañero Penrose se llevó la mitad del Premio Nobel gracias al hallazgo de que la formación de agujeros negros es una consecuencia directa de la teoría general de la relatividad de Albert Einstein.

Mientras que la otra mitad del reconocimiento se dividó entre Genzel y Ghez por haber descubierto “un objeto supermasivo en el centro de nuestra galaxia”.

“La historia de los agujeros negros se remonta a finales del siglo XVIII. Luego, a través de la teoría de la relatividad de Einstein, tuvimos las herramientas para describir estos objetos de verdad”, expresó Ulf Danielsson, miembro del Comité Nobel.

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on tumblr

Noticias Relacionadas