Promueven biblioteca en la Central de Abasto

” Lo ideal ahora es que la gente venga a la Central para comprar y de paso leer o venga por un libro y de paso a comprar; esa es la combinación perfecta.”

Ciudad de México, 03 Octubre.- El amor en los tiempos del cólera, Cien años de soledad, Travesuras de una niña mala, La tía Julia y el escribidor, El héroe discreto, Los miserables, El conde de Monte Cristo, entre  otros, son algunos de los títulos que se pueden encontrar en la pequeña Biblioteca llamada Gregorio Samsa, la cual fue organizada por la familia Tentle y se encuentra entre los pasillos de la Ceda.

Ente pequeño local ha reunido 700 títulos para que los más de 500 mil comerciantes que transitan los pasillos de la Central de abasto puedan detenerse en la bodega número 73 de la nave I-J para solicitar el préstamo de alguno de estos libros.

En la bodega 73 hay como 30 locales, en uno de esos locales nos encontramos nosotros. Contamos con un pequeño lugar para la biblioteca, pero como no todos pueden estar en exhibición contamos con un catálogo de libros y un reglamento que entre otras cosas indica que el préstamo es por 10 días, pero si el usuario requiere más tiempo no hay ningún problema. Comentó Roberto Carlos uno de los fundadores.

También destacó que este proyecto surgió gracias a la idea de una clienta quien también donó los primeros libros y les enseño a clasificarlos, desde entonces llevan tres años con esta iniciativa para promover la lectura.

Renata Tentle aseguró que la biblioteca inició con 150 libros, pero ahora ya cuenta con 700, además explicó que para su préstamo no se solicita credencial ni ningún tipo de pago, únicamente pedirlo.

La familia mencionó que este servicio no es únicamente para los comerciantes, sino para todo el público, además compartió que lo que más disfrutan los usuarios leer son novelas, puesto que la mayoría de los solicitantes son personas mayores, lamentablemente los jóvenes y niños casi no los solicitan y en promedio prestan 20 libros al mes.

La mayoría de los solicitantes son personas mayores, los jóvenes vienen poco y niños aún menos. Diría que 70 por ciento son personas mayores, 30% jóvenes y niños casi no. Expresó.

Roberto Carlos tiene 34 años de edad y actualmente estudia la maestría en Sistemas Energéticas en el Instituto Politécnico Nacional y compartió que leer y compartir libros le agrada mucho, su biblioteca opera en el mismo horario de la Ceda de 5 de la mañana a 6 de la tarde.

Pienso que a la gente le cambiaría la forma de pensar, cuando toma un libro cambia la forma de ver al mundo, leer cambia la vida, la forma de pensar y los hábitos. Lo ideal ahora es que la gente venga a la Central para comprar y de paso leer o venga por un libro y de paso a comprar; esa es la combinación perfecta.

Con información de Milenio

Imagen vía web

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *