¡No se puede imaginar el mundo sin Ética!

Aunque a muchos les resulta anticuada, innecesaria, romántica, y otras absurdas etiquetas por el estilo, la Ética representa un elemento indispensable en toda sociedad actual.

 

etica

Ciudad de México, 10 de Oct.- ¿Cuántas miles y miles de páginas se han escrito, a través de cientos de libros de superación personal, auto ayuda, psicología, negocios y finanzas, en torno al éxito y a la plenitud que uno puede, gracias a éste, alcanzar en la vida? Infinidad, diría yo.

¿Pero cuántos autores, empresarios, políticos, estadistas, líderes de negocios, ejemplos de personas triunfadoras, le han dedicado por lo menos algunos renglones a la Ética? Desafortunadamente muy pocos. ¡Poquísimos! Y esto es una gran, enorme tristeza, ya que la inmensa mayoría de los “llamados triunfadores” confunden el triunfo con la excelencia. Porque para llegar a alcanzar la excelencia, no sólo se necesitan abultados y crecientes estados financieros, cientos de sucursales de negocios alrededor del mundo, fructíferas operaciones en las casas de bolsa de valores internacionales, compra-venta de inmuebles, artículos de lujos, autos, joyas, acciones. No, no, no. Se necesita de la Ética para llegar a la excelencia y para ser una persona integral, con valores, conciencia, lealtad y compromiso.

Y aquí es donde la mayoría de nuestros políticos, empresarios, emprendedores y triunfadores, se quedan siempre en el intento –si acaso fuera el caso de que lo intentan– de lograr la Excelencia en la Vida. Les falta ser congruentes, humildes, honestos. Humanos.

Simplemente son personas habilidosas que a través de su sagacidad para aprovechar y generar oportunidades de éxito y poder político-comercial, hacen cualquier villanía para lograrlo. Y he aquí la completud, integridad, y sentido común que tanto caracteriza a las escasísimas personas de verdadera excelencia.

Porque sí, no nos engañemos; la gente está desbordada, enloquecida, desquiciada por generar más dinero “a como dé lugar”.  Está ansiosa y ávida de poder lograr someter y manipular a más gente; de crecer en sus inalcanzables ambiciones materialistas y lograr, según ellos, el éxito completo.

Pero eso nunca es un éxito, ni está completo. Ni siquiera es un triunfo existencial mediano. Por el contrario, es un avanzar (muy seguido a rastras) y crecer dando codazos, patadas, jaloneando, escupiendo, adulando, lambisconeando, mintiendo y corrompiendo todo a su paso. Eso sólo es vanidad, interés desmedido, frivolidad insulsa, descarado engaño.

Porque para llegar a aspirar a la Excelencia, hay que empezar por aspirar a ser una “buena persona”.

Este era el ideal primordial del primer gran ensayista de la Historia: Michael de Montaigne (1533-1592): “Mi única y verdadera misión, es llegar a ser un buen ser humano”. Qué hermosas y ciertas palabras las de este brillante y congruente francés del Renacimiento.

Pero qué románticas e innecesarias resultan hoy en día para millones y millones de personas en todo el mundo, quienes tan sólo buscan su beneficio personal económico; quienes únicamente andan atesorando cosas que ya no necesitan, alardeando negociaciones turbias y fraudulentas, frivolizando lo único que en verdad tienen: su breve y limitada vida.

Por todo lo anterior, les recomiendo que sean más éticos, más sinceros y humanos en cada acto de su vida. Que se alejen de la enfermiza ambición material desaforada.

En palabras del científico, psicólogo y profesor de Harvard, Howard Gardner: “Las malas personas nunca podrán ser profesionales excelentes. Nunca llegan a serlo. Tal vez posean mucha pericia técnica, pero nunca son excelentes”.

¡Hay que ser buenos y bien intencionados! Sí, por cursi que a primera vista parezca, hay que ser buenas personas si en verdad deseamos llegar a la Excelencia en la vida. Nunca es tarde. El precio es alto, muy caro; pero la satisfacción y la tranquilidad, no tienen precio.

Por favor aplica, desde que acabes de leer este artículo que con tanto ahínco te comparto, la Ética en cada pensamiento, latido y anhelo que tengas en tu vida. Tú mismo te lo agradecerás siempre.

Hasta la próxima.

 

Lic. Mariana Bustamante Castillo.

La autora es Psicóloga Social, Ensayista en varios portales y blogs, y está al frente de la Dirección y Producción del Proyecto: “Capsulas para la Inteligencia”, que se difunde a través de youtube.

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