Los “no localizados”

Me da la impresión de que al mantener esta idea el Estado mexicano no quiere reconocer el problema, es como decirles a padres de los 43 jóvenes: oigan sus hijos son “no localizados”

 

 

Armando Ríos Piter

En la aprobación de la Ley General de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares, es de reconocerse el trabajo que han hecho las presidentas de las cuatro comisiones del Senado, no ha sido un tema fácil y especialmente agradecerle a todas las organizaciones de la sociedad civil que a lo largo de estos años no han cejado en el empeño de estar aquí presentes, discutiendo, debatiendo, atentas y proponiendo para que esta ley pueda salir.

Con la ley que avala el Senado, la desaparición forzada y cometida por particulares, será un delito no considerado de carácter político, será imprescriptible y se perseguirá de oficio, en tanto la suerte y el paradero de la persona desaparecida no se haya determinado o sus restos no hayan sido localizados y plenamente identificados.

Habrá un Registro Nacional de Personas Desaparecidas o No Localizadas, que concentrará esta información, con el objeto de proporcionar apoyo en las investigaciones para su búsqueda, localización e identificación.

Creo que es un producto bueno el que tenemos, pero me deja mal sabor de boca que no hayan querido ceder el tema de “no localizadas”.

Hay que recordar que lo que origina esta ley fue la desaparición de los 43 jóvenes, en mi tierra, en Guerrero, en Iguala. Fue a partir de ahí donde el presidente Peña Nieto manda en el decálogo la propuesta de que se legisle en esta materia.

Y me da la impresión de que al mantener esta idea de “no localizadas” es que el Estado mexicano no quiere reconocer el problema. Mantiene esta idea burocrática de quererle dar la vuelta, de preservar la sensación de derrota en aquella reunión, en la cual a golpe y fuego le hicieron observar de frente los casos de 26 mil personas desaparecidas, lo que generó una conmoción de un hecho que es real.

He recorrido la República en las últimas semanas y el fenómeno de desaparecidos y de fosas clandestinas está en todo el país. Entonces, que el gobierno mantenga la posición de esto, es como decirles a padres de los 43 jóvenes: oigan sus hijos son “no localizados”.

Sinceramente me parece una falta de claridad, de entender y reconocer la magnitud del problema.

Quiero dejar esto planteado: creo que aquí es más bien un asunto de mantener una lógica burocrática, no la esencia de lo que se busca con esta ley.

Insistiré mi reserva sobre esta materia. Considero que es una buena propuesta, creo que es un buen dictamen, y reitero, mi voto es a favor del trabajo, sobre todo reconociendo a las organizaciones de la sociedad civil que a lo largo de los dos años, estuvieron “macheteando” para que este asunto saliera, a las senadoras que tuvieron muchas desveladas y a sus equipos de trabajo.

Me parece que hay que celebrar que estemos cerrando con este producto.

 

@RíosPiterJaguar

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