La jícama, una de las hortalizas más solicitadas en la CEDA

Una de las hortalizas más solicitadas que ayuda a fortalecer huesos y sistema inmunológico se vende entre seis y diez pesos

Con información original de Excélsior

Ciudad de México, 24 Octubre.- La jícama originaria de México y Centroamérica fue consumida por culturas prehispánicas y hoy en día es de las hortalizas más solicitadas en la Central de Abasto de la Ciudad de México.

Su nombre proviene del Náhuatl “xicamatl” que quiere decir “raíz acuosa”, entre sus variedades se encuentra la jícama de agua y leche, ambas tienen sabor dulce, son carnosas, crujientes y jugosas; contienen vitaminas “C”, complejo B, calcio, potasio, fósforo, hierro, carbohidratos, también son bajas en sodio y una buena fuente de fibra.

Esta hortaliza es muy socorrida, ya que tiene demasiadas propiedades. Se siembra en primavera-verano, para cosecharla en esta temporada, pero hay todo el año. Una sola bodega puede vender alrededor de 20 toneladas diariamente”, dijo José Luis Herrera, locatario de la Central de Abasto.

Además, su consumo ayuda a mejorar la digestión, fortalece los huesos y al sistema inmunológico; reducen la presión arterial, mejoran la circulación, combaten el colesterol y los triglicéridos.

Pueden diferenciar las especies de jícama porque la de leche es más alargada y jugo de tono blanco; la de agua, en cambio, es redonda y con líquido transparente”, detalló el productor guanajuatense.

En esta época del año las bodegas de la Central de Abasto de la CDMX albergan cientos de toneladas de esta hortaliza y se comercializa a bajo costo, al menudeo se encuentra entre seis y diez pesos el kilogramo, mientras al mayoreo las arpillas con 20 kilogramos van de 120 a 150 pesos.

Los comerciantes recomiendan mantener al nabo mexicano en la intemperie, donde puede durar hasta un mes sin refrigerar, ya que esta acción puede deteriórala por la humedad. Una vez retirada la piel puede ingresarse al refrigerador, cambiará su textura y color, pero mantendrá sus propiedades nutritivas; después de cortarlas se recomienda frotar la superficie con un poco de jugo de limón.

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