Científicos de Edimburgo descubren el “Cocosaurio”

No es el fósil más bonito del mundo, pero el Monstruo Melksham nos cuenta una historia muy importante sobre la evolución de estos antiguos cocodrilos

Ciudad de México, 07 Diciembre.- Recientemente se realizó el descubrimiento del Leldran melkshamensis o Monstruo de Melksham, gracias a un estudio realizado por Paleontólogos de la Universidad de Edimburgo, especie que ha sido apodada en las redes sociales como ‘Dinodrilo’ o ‘Cocosaurio’.

Este extinto reptil acuático evolucionó hace millones de años y este descubrimiento podría  arrojar valiosa información sobre los orígenes lejanos de los cocodrilos en la prehistoria.

El descubrimiento se produjo después de haber estudiado un fósil que se encontraba en el Museo de Historia Natural de Londres desde 1875, el Cocosaurio medía alrededor de 3 metros de largo y habitó hace 163 millones de años en las aguas profundas del territorio europeo.

Los paleantólogos han descubierto que la especie tenía una gran mandíbula y grandes dientes de sierra que le permitían alimentarse de criaturas de gran tamaño.

La razón por la cual se dieron cuenta desde tiempo atrás se debió a que el fósil se encontraba muy dañado y eso dificultó su estudio, el trabajo que se empleó tardó semanas y se mantuvo gran precaución para evitar dañar el cráneo y los dientes.

Anteriormente se pensaba que la subfamilia de los cocodrilos prehistóricos pertenecían al género Geosaurini del periodo Jurásico Superior de hace 152 y 157 años, sin embargo con este descubrimiento se conoció que el animal surgió millones de años antes en el periodo del Jurásico medio.

No es el fósil más bonito del mundo, pero el Monstruo Melksham nos cuenta una historia muy importante sobre la evolución de estos antiguos cocodrilos y cómo se convirtieron en los depredadores más importantes de su ecosistema. Comentó Davide Fofía, mienbro de la Escuela de Geociencias.

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