Carlos Raphael de la Madrid nos recomienda la exposición “Via Crusis” de Botero

Carlos Raphael de la Madrid nos cuenta que es una obra global integrada por 61 piezas, que son 27 pinturas al óleo y 34 dibujos en papel

Ciudad de México, 2 Mayo.- Para el escritor Carlos Raphael de la Madrid es muy buena oportunidad para visitar la exhibición “Via Crucis” del pintor Fernando Botero (Medellín, Colombia. 19 de abril de 1932) se exhibe en el Centro Cultural Tijuana (CECUT) desde el 24 de marzo, donde permanecerá hasta el 25 de junio.

Carlos Raphael de la Madrid nos cuenta que es una obra global integrada por 61 piezas, que son 27 pinturas al óleo y 34 dibujos en papel, y aunque el motivo central, al menos en apariencia, es ofrecer su propia versión de la marcha de Cristo hasta su muerte sobre la cruz y su entierro, captando su dolor, el sufrimiento de la Virgen María, el beso de Judas, la posición de Poncio Pilatos, las caídas.

Sin embargo, la representación de Botero es nada clásica. Aparte de la característica imagen de sus personajes de cuerpos abultados, cada cuadro aporta elementos que llevan al espectador a sacar su propia interpretación, a la reflexión, a sacar conclusiones.

Cada obra arroja elementos, trazos, personajes que pueden pasar desapercibidos para algunos visitantes, pero que dejan huella en otros. El Via Crucis, la pasión de Cristo que se trae al Siglo XXI, incluso brinca de momentos históricos, de sociedades, de razas y de personajes.

Se puede observar, por ejemplo, cómo en una de las estaciones, Cristo es golpeado en el Parque Central de Nueva York. Y que uno de los guardias que lo castiga, tiene rasgos latinos.

También llama la atención que Botero incluyó paisajes y pasajes del Medellín de los años cuarenta del pasado siglo, donde el pintor pasó su infancia y cursó sus estudios básicos.

Amantes del arte observan la exposición de una manera, cristianos fervientes de otra, ateos sacan sus deducciones y críticos sólo atinan a comentar lo que captan y lo que saben de Botero.

La exposición se lanzó al público por primera vez en Nueva York en 2011, luego se llevó a Colombia en 2012 (a la ciudad natal de Botero, Medellín, donde donó las 61 piezas que componen esta obra al Museo de Antioquía), y en 2013 se presentó en Portugal.

Después, “Via Crucis” visitó Italia, Panamá y Chile, para llegar a México en este 2017 y ser de los eventos estelares para conmemorar el 35 Aniversario del CECUT.

La exposición de Fernando Botero ha tenido una gran aceptación y respuesta de la gente, y se espera que siga atrayendo a miles de visitantes cada semana, tanto nacionales como internacionales.

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