Bioetanol, alternativa energética para el país

Científicos del Departamento de Biotecnología de la Universidad Autónoma de Coahuila (Uadec), desarrollaron un biocombustible a partir de residuos de agave.

Ciudad de México, 9 Feb.- Científicos de la Universidad Autónoma de Coahuila (Uadec) desarrollaron un biocombustible a partir de los residuos del agave. Este etanol carburante sería una alternativa energética para el país en los próximos años y también económica, luego de los aumentos en los precios de los combustibles fósiles.

Es así como el etanol carburante se puede convertir en una opción viable, ecológica, económica y de alto rendimiento para el autotransporte y la movilidad en México.

El investigador Leopoldo Javier Ríos González, detalló que iniciaron el proyecto, con el propósito de desarrollar tecnología de producción de etanol carburante a escala laboratorio, a partir del bagazo de agave tequilero.

“El bagazo es un residuo que se genera en grandes cantidades durante el proceso de elaboración de la bebida alcohólica conocida como tequila. En este proyecto, decidimos aprovecharlo para generar alcohol o etanol de segunda generación”, apuntó.

Añadió que a pesar que se ha desarrollado a partir de diversos tipos de plantas, todas sus variantes son enfocadas hacia la producción de bioetanol carburante.

El especialista resaltó que la aplicación de etanol como combustible tiene una serie de beneficios; es ahorrativo, compatible con los automóviles convencionales, además de que el uso de etanol brinda un mayor octanaje y disminuye la contaminación en el ambiente.

Ríos González adelantó que esperan a corto plazo implementar el etanol en el parque vehicular de la Uadec, incluso, mencionó que uno de los investigadores lo utiliza para su propio automóvil.

“En la actualidad, el proyecto tiene como objetivo llevar este proceso a una escala industrial, es decir, producir una cantidad importante de este biocombustible, con la finalidad de que pueda ser, de forma inicial, empleado por el parque vehicular de la Universidad Autónoma de Coahuila”, subrayó.

Dijo que además de esta implementación en esa casa de estudios, tanto él como su equipo de investigadores buscarán una transferencia hacia el sector agrícola.

El investigador puntualizó que “lo ideal sería la transferencia tecnológica a pequeños o grandes productores para que este biocombustible pueda ser generado, no sólo a partir de agave, sino de cualquier residuo lignocelulósico (sobrantes o subproductos para la obtención de energía)”.

Otro aspecto que representa una ventaja es la compatibilidad del combustible con los automóviles convencionales. La mayoría de los autos que son fabricados o forman parte del parque vehicular del país puede soportar o utilizar etanol en una mezcla con gasolina desde 30 hasta 50 por ciento de etanol, dependiendo el tipo de vehículo.

“Hay vehículos que tienen en la parte trasera una placa que especifica flex fuel, esos vehículos toleran una cantidad de etanol a una mezcla de 85 por ciento. Es decir, 85 por ciento de etanol y 15 por ciento de gasolina. Sin embargo, los autos convencionales de nuestro país pueden ser modificados para que sean utilizados con hasta con un 100 por ciento”, indicó el especialista Ríos González.

 

Con información de NTX

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  1. Sr. Ríos González . Con un saludo cariñoso. Me dirijo a UDS. Para informarles que leí su artículo referente a los biocombustibles. Y estoy interesado, esto sería a pequeña escala motivo por el cual me permito solicitar INFORMACIÓN respecto a sistema y costos. Agradeciendo. De antemano la Atención que a esta se sirvan dar. Atentamente. G. Prado.S

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